9 ago. 2011

Las distorsiones que llevamos al estudio del budismo


Por Dzongsar Khyentse Rinpoche
Dzongsar Jamyang Khyentse hace un llamado a los occidentales a reconocer las distorsiones que podemos traer el estudio del Budismo debido a  nuestra arrogancia cultural, el engaño del ego, y la simple ignorancia. El éxito de la introducción  de una práctica sutil y difícil como los es el Budismo, dice, depende de un estudio profundo y del claro reconocimiento de nuestros patrones habituales.
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 Importar  cualquier cosa, desde una cultura extranjera es un proceso difícil que puede dañar lo que se está importando. El budismo no es una excepción, de hecho, entre los bienes importados extranjeros, el Dharma es quizás el más propenso a la distorsión.
 Para empezar, la comprensión del Dharma, incluso en un nivel intelectual no es en absoluto sencillo. Una vez que tenemos algún entendimiento, para poner en práctica el Dharma esto se vuelve aún más sutil, ya que requiere que vayamos más allá de nuestros patrones habituales. Intelectualmente, podemos reconocer cómo nuestros estrechos hábitos mentales han dado lugar a nuestro propio ciclo de sufrimiento, pero al mismo tiempo, también podemos tener miedo de participar plenamente en el proceso de liberación de estos hábitos nuestros.
Esto es lo que abriga al ego. Porque incluso si pensamos que queremos practicar el camino budista, renunciar a nuestro apego al ego, no es fácil, pudieramos terminar con nuestra propia versión egoica del Dharma (un pseudo-Dharma que sólo traerá más sufrimiento en lugar de la liberación).
Por esta razón, la mayoría de los maestros orientales son muy escépticos acerca de exportar de Dharma al mundo occidental, sienten que los occidentales no tienen la elegancia y el coraje de entender y practicar correctamente el Budadharma. Por otro lado hay quienes hacen todo lo posible para trabajar en la transmisión del Dharma a Occidente.



Es importante recordar que la completa introducción  del dharma  a Occidente no se puede lograr en una sola generación. No es un proceso fácil, y de igual forma como cuando el budismo fue llevado desde la India hasta el Tíbet,  sin duda, esto tomará tiempo. Hay enormes diferencias entre las actitudes de las diversas culturas y las diferentes interpretaciones de fenómenos similares.
Es fácil olvidar que tales ideas supuestamente universales como las nociones "yo", "libertad", "igualdad", "poder", y las implicaciones de "género" y "secreto", son construcciones específicas de una cultura y  difieren radicalmente cuando son vistas desde diferentes perspectivas. Las insinuaciones que rodean un determinado asunto en una cultura, ni siquiera podrían ocurrir en la otra cultura, donde la práctica en cuestión es tomada por supuesto.


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En general, creo que cuando queremos exponer algún problema o presentar una opinión, son necesarios dos atributos: hay que conocer el tema a fondo, y uno no debe cometer las faltas que está criticando. De lo contrario, uno será, como dice el proverbio tibetano, "un mono que se ríe de la cola de otro mono." No olvidemos que, como seres humanos somos víctimas de nuestras propias interpretaciones de mente estrecha. No debemos dar tanta autoridad a nuestros limitados puntos de vista: nuestras interpretaciones y puntos de vista subjetivos son ilimitados y casi siempre se derivan de nuestros propios miedos, expectativas e ignorancia.

Sería de gran diversión para muchos sabios eruditos tibetanos el poder  leer algunas de las presentaciones escritas por los occidentales acerca de temas como el Budismo o los gurús. Es como imaginar un viejo lama tibetano leyendo Romeo y Julieta de Shakespeare o escuchando una hermosa aria. Lo más probable es que no le prestaria interés o  pensaría que suena como un gato desollado vivo!
Es mejor no distorsionar las cosas con nuestras interpretaciones limitadas del todo, pero si tenemos que, al menos deberíamos ser más conscientes de que tan poderosas y unilaterales pueden ser nuestras interpretaciones. Por ejemplo, yo podría reclamar todo tipo de cosas sobre la forma en que los occidentales abordan el estudio de las culturas orientales. Fácilmente podría proponer una interpretación, que puede parecer totalmente válida, que reclame que los marcos conceptuales occidentales se derivan de una actitud básicamente arrogante en la forma en que se construyen a sí mismos y a otros.
En casi todos los departamentos en las universidades occidentales que supuestamente enseñan el Budismo, los profesores suelen tener que ocultar el hecho; de ser budistas ellos  mismos. ¿Los profesores de matemáticas ocultar el hecho de que creen en la lógica de las matemáticas? Los estudiosos occidentales tienen que cuestionarse más acerca de sus propios prejuicios rígidos que les impiden poder apreciar otras perspectivas. Me rompe el corazón la actitud de arrogancia imperialista que aísla un aspecto de la cultura oriental, analizando a una cuidadosa distancia, manipulándola y esterilizándola para que se ajuste a las agendas occidentales, y entonces tal vez concluyendo que entonces es apta para el consumo.

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 Sin duda ninguna cultura debe reclamar tener para si el profundo reconocimiento y la comprensión necesaria para producir una crítica minuciosa y justificada de un aspecto importante de otra cultura (sobre todo cuando el tema es tan sofisticado y complejo como el Budismo) sin tener la humildad para hacer el esfuerzo de aprender  en forma precisa y profunda acerca de ese tema en los propios términos de esa cultura.

A veces puede ayudar a los occidentales a desarrollar un mayor respeto y aprecio por el Oriente si recuerdan que hace 3.000 años, cuando el Oriente estaba floreciendo con la filosofía, las artes, las lenguas y la medicina, los nativos occidentales todavía no tenía ni idea de cómo cepillarse los dientes! Y en las perspectivas de muchas culturas, la llamada ciencia occidental y la tecnología no ha hecho realmente mucho, aparte de la destrucción de los recursos del mundo. Ideas como la democracia y el capitalismo, así como la igualdad de derechos y humanos, se puede ver que ha fallado miserablemente en Occidente, y no pasan a ser nada más que nuevos dogmas.
Me resulta difícil ver la ventaja de incorporar estos limitados sistemas de valores occidentales en una aproximación al dharma. Estos ciertamente no constituyen la extraordinaria realización que el príncipe Siddharta alcanzó bajo el árbol Bodhi hace 2.500 años. Occidente puede analizar y criticar la cultura tibetana, pero agradecería si pudieran tener la humildad y el respeto de dejar las enseñanzas de Siddharta en paz, o por lo menos detenerse a estudiarlas y practicarlas a fondo antes de que se erijan como autoridades en la materia. Si la gente pusiera un poco de esfuerzo en ser respetuoso y de mente abierta, hay tanto conocimiento disponible que podría liberarlos de todo tipo de sufrimiento y confusión. Es sólo hasta ahora que me he dado cuenta de la importancia del gran respeto que existía en los traductores tibetanos hacia  los estudiosos del pasado en la India, su fuente de Dharma y la sabiduría. En lugar de criticar o incluso recelar de su fuente, la llamaron "La Tierra Sublime de la India." Este tipo de actitud es muy diferente de la mentalidad comercial occidental que se refiere al drama  como una mercancía y de nuestra participación en ello solo como una inversión aceptando  lo que sienta bien en base a nuestras expectativas habituales y rechazando lo que no encontramos inmediatamente gratificante.
 
Esto no quiere decir que los occidentales no deberían ser críticos de las enseñanzas Budistas. Por el contrario, como el Buda mismo dijo: "Sin haber fundido, acrisolado, pesado y pulido una sustancia amarilla, no puede se tomada por oro. Del mismo modo, sin un análisis no se debe aceptar el Dharma como válido." El análisis lógico siempre ha sido alentado en la tradición budista, y el budismo siempre ha desafiado la promoción de la fe ciega.
La diferencia radica en la actitud que se toma hacia la crítica. En el proceso de análisis de aquella "la sustancia amarilla", el analizador no sólo debe mantener una mente abierta, pero también reconocer que él o ella no puede tener un conocimiento adecuado de la materia. Ese es el punto central de análisis. De lo contrario sólo estamos buscando la confirmación de las propias creencias. Ser escépticos y buscar errores son dos cosas completamente diferentes.
En ninguna parte la diferencia entre estas dos actitudes es más obvia y más importante que cuando se refieren a las críticas al Gurú en el Budismo Vajrayana. Por desgracia, el Gurú es necesario para la práctica Vajrayana. Sin embargo, todos los grandes maestros y sus enseñanzas en repetidas ocasiones aconsejan que uno siempre deba ser hábil para verificar al lama antes de tomarlo como maestro. Tenemos esa opción, y debemos aprovecharla. Es de vital importancia estudiar ampliamente las enseñanzas con el fin de estar preparados para tomar al maestro. De hecho, algunas de las escrituras Vajrayana mencionan que uno debe checar al  potencial maestro durante doce años antes de convertirse su discípulo.
Sin embargo, creo que también es importante recordar que el Budismo no es sólo Vajrayana. Hay otros caminos, como Theravada, el cual es fundamento de todos los caminos Budistas. Este es un camino sencillo, que no desencadena ningún tipo de expectativas místicas. Lo que a veces parece suceder es que la gente quiere practicar el Vajrayana porque lo consideran algo exótico, cuando en realidad ellos  serían mejores con la cordura y la sencillez del Theravada.
En el Vajrayana, con el fin de que el mentor espiritual nos ayude a trabajar con las percepciones autocentradas de nuestro ego dualista, se supone que debemos pensar que el gurú no es diferente en sabiduría al Buda. Esta es la forma más elevada del entrenamiento de la mente. Estamos, literalmente, haciendo un héroe de alguien que, porque ve todo nuestro potencial, no tiene reparos en desafiar e incluso abusar de nuestros patrones de mente estrecha y habitual. Este es un método muy radical, difícil y revolucionario. Desde el punto de vista convencional, o desde el punto de vista del egocentrica, la noción completa de la relación gurú-discípulo es algo casi criminal. Sin embargo, el punto a recordar es que el único propósito de la existencia del gurú es funcionar como un medio hábil para luchar contra los hábitos de las concepciones dualistas, y para combatir los trucos y la tenacidad del apego al ego. De esta manera, el gurú es una manifestación viva de las enseñanzas.
Es necesario hacer hincapié en que es nuestra percepción del gurú la que permite que el gurú funcione como una manifestación del dharma. Al principio vemos al gurú como una persona común y corriente, y luego conforme nuestra práctica se desarrolla comenzamos a ver el gurú más como un ser iluminado, hasta que finalmente aprendemos a reconocer al gurú como nada menos que una manifestación externa de nuestro propio despertar o mente Budica. De una manera sutil entonces, es casi irrelevante si el profesor está iluminado. La relación gurú-discípulo no se trata de adorar a un gurú, pero ofrece la oportunidad de liberar nuestras percepciones confusas de la realidad.
Mirándolo desde el punto de vista del profesor, si alguien asume el papel de un maestro sin estar calificado, la negatividad de este engaño, obviamente, se mantendrá dentro de su flujo mental. Es importante entender que al menos que un lama está completamente iluminado, él o ella debe ser responsable de lo que hace. Obviamente, si él es un ser iluminado, no tiene el karma, pero si no, las consecuencias de sus acciones volverán a él, sus acciones son su responsabilidad. Desde nuestro punto de vista como estudiantes, si lo hemos elegido como nuestro maestro, sólo tenemos que aprender de él, de acuerdo con cualquier camino que deseemos  seguir.

El principio del gurú y la devoción es mucho más complicado que crear un rol de adoradores de él o ella. La devoción, cuando realmente lo analizamos, no es más que confiar en la lógica de la causa y efecto. Si se cocina un huevo, poniéndolo en agua hirviendo, se confía en que el huevo se cocerá. Esa confianza es la devoción. No es fe ciega o la insistencia en lo ilógico. El Buda dijo: "No confíen en la persona, confíen en la enseñanza." Aun así, parece que sin embargo, deciden seguir juzgando a los profesores sin recordar la perspectiva más amplia y el contexto de la finalidad de las enseñanzas.
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Una cuestión que puede ser objeto de controversia, y que ha atraído una gran atención, es que en el Vajrayana el placer, como el sexo, no es rechazado como una amenaza en la práctica espiritual, sino que se utiliza para mejorar la purificación espiritual. Si bien esto puede sonar interesante, es importante recordar que esta práctica requiere estar bien aterrizado tanto en la teórica como en la práctica, sin lo cual, cuando se ve desde el exterior, es fácilmente malinterpretada.
El simbolismo hombre-mujer Vajrayana no se refiere al sexo. La práctica sólo puede existir en el contexto de una visión correcta de la unidad de la compasión y la sabiduría. Además, como el camino tántrico trabaja en un nivel personal y no-conceptual, no es posible hacer juicios acerca del practicante. El Tantra trasciende por completo la idea convencional de un hombre y una mujer teniendo una relación sexual. Se trata de trabajar con los fenómenos para lograr la realización extraordinaria de la vacuidad y la Bodhichita con el fin de liberar a todos los seres del samsara. Esperar que un yogui o yoguini, que aspira ir más allá del chauvinismo de la mente confusa, que se preocupa por problemas de derechos sexuales parezca absurdo en el contexto de una visión tan vasta.
Sin embargo, para el neófito occidental, ciertas tradiciones tibetanas debe ser muy molestas, y parecer machistas y sexistas. Las perspectivas occidentales en las relaciones sexuales enfatizan la "igualdad", pero es muy diferente lo que se entiende por la igualdad en el budismo vajrayana. Mientras que en occidente la nocion de igualdad se basa en dos aspectos buscando igualdad de circunstancias. En el budismo Vajrayana igualdad es trascender la idea del uno y el otro o "dualidad" todos juntos.
Si se mantiene la dualidad, entonces por definición no puede haber igualdad. Creo que la igualdad social entre hombres y mujeres es menos importante que la realización de la igualdad entre el samsara y el nirvana que, después de todo, es el único camino verdadero para generar una comprensión genuina de la igualdad. Así, la comprensión de la igualdad en el budismo Vajrayana está en un nivel muy profundo, la noción de igualdad entre los sexos es bastante nuevo en el Occidente, y por eso hay una cierta adhesión rígida y fanática de la forma específica que se debe practicar. En el budismo Vajrayana, por el contrario, hay un enorme reconocimiento de la mujer, así como un fuerte énfasis en la igualdad de todos los seres. Esto no puede, sin embargo, ser evidente para alguien que no puede ver más allá de un marco occidental contemporáneo. Como resultado, cuando las mujeres occidentales tienen relaciones sexuales con lamas tibetanos, algunas pueden sentirse frustradas cuando sus expectativas culturalmente condicionadas no se cumplen.
Si alguien piensa que puede tener un agradable amante de la igualdad en un Rinpoché, esto no podría estar más equivocado. Algunos Rimpochés, los conocidos como grandes maestros, pueden ser a final de cuentas malísimos compañeros, desde el punto de vista del ego. Si uno se acerca a maestros tan grande con la intención de ser gratificada y deseando una relación de intercambio, o regocijo juntos etc, no sólo desde el punto de vista del ego, pero incluso desde el punto de vista mundano, esta persona estaria haciendo una malísima elección. Probablemente no le traerá flores ni la invitara a una cena con velas.

De todos modos, si alguien va a estudiar con un maestro con la intención de alcanzar la iluminación, uno presumirá que es un estudiante está dispuesto a renunciar a su ego. No yendo a la India y a estudiar con un venerable maestro tibetano esperando que se comporte de acuerdo a tus propias expectativas. Es injusto pedir a alguien que le libere de la ilusión, y luego criticarlo o criticarla por ir en contra de tu ego. No estoy escribiendo esto por temor a que si uno no defiende a los lamas tibetanos o a los maestros budistas, perderán popularidad. A pesar de un gran esfuerzo para convencer al mundo sobre los peligros de la dharma y los defectos de los maestros, todavía habrá un montón de masoquistas que tienen la desgracia de apreciar el Dharma y un maestro loco abusador que se asegurará de exterminar cada  pulgada de tu ego. Estas pobres almas eventualmente acabarán privados de ambos el ego y la confusión.
Sé que hay mucha gente que no estará de acuerdo con gran parte de lo que he dicho. Por mucho que yo me he estancado en mis interpretaciones, y los demás esten establecidos en las suyas. He conocido a grandes maestros que admiro enormemente y aunque puedo ser un adulador condenado, ruego seguir disfrutando de la compañía de estos maestros. Por otro lado, otras personas pueden tener otras ideas y ser felices con ellas. Mi práctica es la devoción a la senda budista, mientras que otros pueden dudar al elegir el camino budista. Pero como Dharmakirti dijo, en última instancia, podemos abandonar el camino. Así que espero que al final nos encontraremos con que no tenemos nada contra que pelear.


Naturaleza última de la mente, el vacío dotado de viveza,
Me dijeron es el verdadero Buda.
Reconocer esto me ayudaría
A  no apegarme a pensamientos de jerarquía.

 Naturaleza última de la mente, su aspecto vacío,
 Me dijeron es el verdadero Dharma.
 Reconocer esto me ayudaría
 A  no apegarme a los pensamientos de lo políticamente correcto.

Naturaleza última de la mente, su aspecto de  viveza,
Me dijeron es la verdadera Sangha.
Reconocer esto me ayudaría
A  no apegarme a pensamientos de igualdad de derechos.

Uno no puede disociar el vacío de la viveza.
Me dijeron que esta inseparabilidad es el Lama.
Reconocer esto me ayudaría
A  no apegarme a depender de lamas chovinistas.

Esta naturaleza de la mente nunca ha sido manchada por la dualidad,
Me dijeron que esta incorruptibilidad es la Deidad.
Reconocer esto me ayudaría
A no quedar atrapado en  las categorías de "género" o "cultura".

Esta naturaleza de la mente esta espontáneamente presente.
Me dijeron que esa espontaneidad es el aspecto Dakini.
Reconocer esto me ayudaría
A no apegarme al  miedo de ser demandado.

 -Khyentse Dzongsar Rimpoche

Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche es un estudiante de Khenpo Rinpoche Appey y es responsable de la educación de los aproximadamente 1.600 monjes distribuidos entre seis monasterios e institutos en Asia. Él es el fundador de varios centros de Dharma en el oeste y de tres organizaciones sin fines de lucro: Acción de Siddharta, Fundación Khyentse y Divulgación del Loto. Él es el director de las películas "La Copa" y "Magos y Viajeros"
Las distorsiones que llevamos al estudio del budismo, Khyentse Rinpoche Dzongsar, Shambhala Sun, septiembre de 1997.

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¿Que te parecen estas reflexiones de Dzongsar Khyentse Rinpoche? Dejanos saber tu opinion (especialmente si eres practicante).

3 comentarios:

Michelle Jannett dijo...

Con miedo de llamarme practicante, me atrevo a opinar, que me gusto mucho este texto, me deja pensando mucho y sin duda es de esos textos que se deben de releer muchas veces. Gracias por compartir y tomarse el tiempo de traducirlo para nosotros, gracias por tomarse el tiempo de seguir en el intento, me inspiran :)

Obdulia Coca dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Obdulia Coca dijo...

Querido Lama,
Agradezco de corazón y conmovida, estas sabias y hábiles palabras, que no sólo me llenan el espíritu como lo reconfortan. Hablar en ciertos medios (en los que por casualidad me encuentro) que eres practicante budista, es simplemente como proclamar a voces que eres caballero andante ( una especie de viejo Samurai español) que sin saberlo comulgaba con los principios budistas como bien refleja el siguiente texto:
"hoy es el día más hermoso de nuestra vida querido Sancho; los obstáculos más grandes nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo.. , la cosa más fácil equivocarnos; la más destructiva: la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor: las sensaciones más gratas: la buena conciencal, el esfuerzo par ser mejores y combatir la injusticia donde quiera que estén".

Om vajra Guru padma sindhi hum.