23 sept. 2012

Compasión cotidiana para los muertos — y los vivos.



La imagen es simple, conmovedora.
Allí, reclinado sobre la silla, está un anciano.
Él no está descansando, ni está durmiendo. ...
Él acaba de fallecer, justo allí en una estación en medio de la agitada China.
   
La multitud se reúne, tratando de superar el asombro. Muchos sorprendidos,  la mirada en sus caras revelan la sorpresa ante el hecho de que ahí mismo en medio de su cotidiano bullicio, se han encontrado ante la  presencia de la muerte. La tela de su vida mundana ha sido rasgada.

 Y ahí está el monje que decide ser compasivo

El monje se acerca al  recién fallecido, poniendo su mano sobre el difunto y se queda allí haciendo plegarias.

Hay  algo en la cara del monje, una mirada de absoluta serenidad. Su reacción no está basada en sus propias emociones, mas bien basada en el más alto de los imperativos: La compasión.
Él no se preocupa acerca del género al que pertenece el difunto, su religión,  su riqueza, su raza o su color. Todo lo que importa es la compasión, justo y allí, aquí y ahora. 

Esta  imagen ha permanecido conmigo,  como un poderoso recordatorio.
  
La vida es esto, aquí con nosotros: las alegrías y los horrores de la vida, nacimiento y muerte, dolor y cicatrices, rupturas y plegarias.

Todo esto acontece en  medio de nuestra vida cotidiana, no en algún lugar fuera de ella. 

Mas tenemos que elegir,  entre desear ser compasivos aquí y ahora, con todos los que no rodean o ser meros espectadores. 
El hombre que murió merecía compasión y plegarias.
La vida no merece menos. 

tomada de: http://facebook.com/illuzone

7 sept. 2012

Fin de semana de bendiciones en Saltillo






RETIRO URBANO

Marco Antonio Karam en Saltillo
Septiembre 2012

Sin duda fue el momento para que Tony Karam nos visitara.
Fue un fin de semana en el que se manifestaron muchos signos auspiciosos; la lluvia se hizo presente  purificando el entorno, y el cielo repetía junto con nosotros el mantra de Shakyamuni Buda: “OM muni muni maha muniye soha”, entonces un gran trueno exclamó. “¡ MUNIYE SOHA!”  y repentinamente paró de llover… Quedamos en silencio, sintiendo la refrescante brisa, oliendo la hierba mojada. Y ahí, frente a nosotros el mensajero del Buda, que a pesar de nosotros mismos, se mantiene firme y con determinación en su trabajo para convencernos de practicar con diligencia mostrándonos el sendero hacia nuestra propia  liberación.

Somos muy afortunados, en poder comprender que no existe ninguna fórmula mágica para dejar de sufrir, lo que nos mantiene al pie del cañón es una interna intuición que nos dice: este es el camino, haz de tu mente un instrumento de precisión que te permita observar las cosas tal como son, y descubre tu auténtica naturaleza.

Nos reunimos en torno a las enseñanzas del Dharma la mayoría de los alumnos del Casa Tíbet México sede Saltillo,  además de compañeros de la sede de Monterrey y de la sede de Torreón compartiendo dos días de paz y armonía, puntuales iniciamos las actividades el viernes por la tarde, Tony entró a la Gompa con una gran sonrisa saludando con un fuerte abrazo a los que estaban por su camino. El tiempo pasó rápidamente y nadie quería volver a casa,  mas era necesario retirarnos para descansar y continuar al día siguiente.
Todos llegamos para ayudar, unos se apuntaron para colocar la ofrenda, otros estuvieron pendientes del maestro, otros colocaron el coffee break; el espacio lucía lindo con las thankas y las flores, pero sobre todo, con la presencia de amigos tan entrañables como son los amigos del Dharma.

Todo salió de maravilla, eventos como este nos dejan muy fortalecidos.

Ahí, todos en quietud, seguimos una a una las palabras del maestro que sabiamente tiene una enseñanza para cada uno de nosotros sin importar el tiempo que hayamos estado estudiando el Budhadharma, todos recibimos la enseñanza que necesitamos. Dirigió hermosas palabras para nuestra compañera Ángeles que nos trajeron consuelo a todos los que hemos perdido a un ser querido.

Convencidos de que el Buda es el guía que nos muestra el modo de alcanzar las realizaciones espirituales y nos alienta en nuestro camino con su fuerza inspiradora, el domingo tomaron refugio por primera vez quienes han descubierto este camino majestuoso, junto con quienes ya lo habían hecho con la aspiración de recordarlo. La Sangha entera cantó muy a su manera. Al final, todos, incluso familiares y pequeñines recibieron las bendiciones de nuestro maestro.

Definitivamente, no hay nada mejor en este mundo, ni recompensa para las horas de meditación, que estar cerca del maestro y entender su mensaje. Hacemos plegarias para que pronto pueda de nuevo estar con nosotros, que todos sus proyectos tengan éxito y que tenga salud y fuerza para seguir ayudando a todos sus alumnos de Casa Tíbet México en las sedes de todo el país.