3 jul. 2013

Sentarse a meditar todos los dias

por:  Diana Winston
Shambhala Sun

La imperdonable alarma suena con toda su fuerza. Son las 7am. Saltas de la cama. Golpeándote el dedo del  pie en la mesita de noche, te tropiezas con tu safu en la oscuridad “Esta aquí en alguna parte” refunfuñas, Escuchando que te levantas de tu muerte, tu gato corre maullando, Estas a punto de plantar tu aun somnoliento ser en el safu (cojín de meditación), cuando la naturaleza te llama, Tres minutos después tu madre también te llama, y sabes que no debes responder pero ella tiene ese pedacito crucial de información sobre los resultados de American Idol ….  y eso es, el día ha comenzado, Se te hace tarde para el trabajo, la ducha se puso fría de  nuevo, las cerdas de tu cepillo de dientes  están completamente masticadas, el gato esta rasguñando tu sofá chantajeándote por su comida, y por supuesto, como siempre, a pesar de tener un centenar de ropa en tu closet no tienes nada que ponerte, Dejas tu casa agitado, entrechocando, encendiste otro cerillo en tu contra “eres un perezoso … De nuevo ¡no meditaste¡ Nunca cambiaras”

¿Esto te suena familiar? Seguro lo es. A pesar de todos esos propósitos, post-retiro, año nuevo y lo que sea, otro día que pasa sin sentarte. Sabes que es bueno para ti, sabe que probablemente es la mejor cosa que hayas hecho en tu vida y podrías no hacerlo más, ¿pero realmente es difícil hacerlo?



 ¿Por qué es tan difícil sentarse con regularidad?
Olvida esta cultura que es devota a los negocios. Olvida el hecho que reporta que;  los americanos tiene 16.5 horas de tiempo libre a la semana, una vez que has realizado la obligaciones del trabajo y de la casa, y el tiempo se va rápidamente.  Olvida que muchos de nosotros tienen dos trabajos  con indignantes horarios que hacen que los dos extremos del día  se encuentren. Estamos hasta la coronilla de trabajo, Olvida el hecho de que nos enseñan  que la cultura del trabajo es una virtud y dios lo prohíbe, no debemos nunca tomar unos segundos para nosotros mismos.
Oh, y mientras estamos en eso, olvidas que los americanos están nadando en un DI masivo (demasiada información), con tan solo un segundo para digerir este maremoto. Olvidas que muchos de nosotros somos bombardeados en una base diaria con mensajes de la televisión, radio, carteleras, anuncios de Internet, e-mails, zarzamoras. IMS,… etc.. OK. ¿Has olvidado todo eso? 

Porque incluso poniendo todo lo anterior aparte, hay bastantes otras razones por lo que es difícil meditar a diario:

1.- Es difícil porque la meditación es totalmente opuesta a lo que culturalmente hemos sido condicionados.
2.- Es difícil porque no es todavía un habito. Los antiguos hábitos se ejecutan fácilmente, simplemente los hacemos. Para crear nuevos hábitos necesitamos trabajar.
3.- Es difícil porque algunas veces la meditación se puede  sentir atrozmente aburrida. Nuestras vidas son mucho mas entretenidas que simplemente reconocer si una respiración es larga o corta.
4.- Es difícil porque pareciera que existen cosas que hacer que son más interesantes y necesarias. Podemos ver televisión, salir, escribir poesía, realizar el balance de la chequera, limpiar el sarro de la bañera.
5.- Es difícil porque nuestros cerebros han sido  alambrados para ser estimulados y toma un enorme esfuerzo superar  nuestra adicción a la estimulación.
6.- Es difícil porque a veces, estamos pasando por emociones intensas que no queremos sentir, y nada corto en restricciones nos hará que nos sentemos ahí a sentir esa pena. No ¡nada¡ Algunas veces la idea de meditar nos amordaza. Especialmente cuando estamos pasando por dificultades en la vida. Paradójicamente, ese es el mejor momento para meditar. Es cuando mas lo necesitamos.
Si no meditas regularmente tendrás buenas excusas. Eres como la mayoría de la gente, te maravillaras e incluso podría incomodarte.  Pero debes incomodarte, definitivamente debes incomodarte y aquí el porque:

¿Por qué sentarse?


1. - A la luz de los negocios y otros factores culturales ya mencionados, la meditación es el antídoto ideal. Todos deberíamos estar meditando con el objetivo de darnos un descanso de la incesante velocidad de nuestra cultura. De hecho, el sentarse es un acto revolucionario.

2. - Es bueno para ti. Estudio tras estudio han demostrado científicamente (y si lo dice la ciencia debe ser verdadero) que la meditación reduce el estrés, baja la presión arterial, refuerza el sistema inmunológico, y crea una sensación general de bienestar.

3.- La meditación puede ser absolutamente interesante. Podemos penetrar en nuestra mente, en nuestro corazón y cuerpos, en los modos en que funcionan los hábitos y patrones de trabajo, en lo que nos motiva, y  de como podemos tener cuidado en ello.

4.- Nos puede enseñar nuevas habilidades, como mis dos favoritos; ecuanimidad y compasión. Al meditar, sentándose con todos los aspectos de la experiencia, lo bueno, lo malo y feo y nos sentamos con gran calma, permitiendo que las cosas vengan y vayan, desarrollamos una mente en balance y no reactiva. Esta habilidad se transfiere a nuestra vida cotidiana. También desarrollamos las cualidades de amor, aceptación y compasión, al notar una y otra vez que tan conmovedor es este humano como nos llamamos nosotros mismos.
                   

5.- En estos dias el utimo grito en las neurociencias es la neuroplasticidad. Se ha asumido que un perro viejo no aprende nuevos trucos, pero eso resulta absurdo (aunque usted no conoce el perro de mi mama). El cerebro, en cualquier edad humana, puede crear nuevos patrones neuronales. El desarrollo del cerebro ya no es solo para los niños. Los buscadores han descubierto – que si practicamos algo, eso re alambrara nuestros cerebros, creando nuevos patrones neuronales. Olvida el viejo refrán de que nunca cambiaremos. Podemos cambiar, absolutamente!  Sin embargo, tenemos que meditar, preferiblemente a diario, con el objetivo de cultivar los estado mentales completos que llegan con la meditación –calma, concentración, sabiduría, ecuanimidad, y alegría – que eventualmente nos convierten en lo que somos.

Punto aparte: Todo requiere de práctica. Y a través de la práctica algo puede ser dominado. Estudios muestran que la harmónica toma 50 horas de práctica para obtener una decente habilidad. El piano toma 450 horas de práctica, el violín toma 1200 horas. Matemáticas (en preparatoria) toma 2300 horas, comparado con el nado competitivo, que toma 6000-8000 horas. El kung-fu toma 600 hrs.  Ahora, antes de que saques tu vieja armónica oxidada, imagina cuanto tiempo toma para lograr éxito en el cultivo de la atención sostenida… 500, 1000, 2000horas? Mas?   
                
6.- Aquello que practiquemos, es lo que florecerá. Si deseamos cultivar una mente ocupada y ansiosa, practica la ocupación ansiosa. Si deseas cultivar una mente en calma, centrada, necesitamos practicarla. Tan simple como eso.  Seguro, que podemos tratar de practicar estas virtudes a lo largo del día,  pero nuestra práctica de sentarnos diariamente  es una especie de invernadero. Es nuestro enfoque diario e intensivo para moldear a nuestra mente, para llevar a nuestra mente a estados que la benefician.

Que es lo que quieres ser?  Una ocupada, ansiosa, obsesiva, neurótica, resentida e infeliz rueda desgastada?. O un relajado, pacifico, amoroso compasivo sabio y feliz ser humano?

Puedes elegir.
¿Ya te he convencido?
Ok, ok, estarás diciendo. Ella tiene razón. Me debería sentar con regularidad. Pero aun no es fácil. Ayuda, Ayuda.



Aquí están. “Diez sugerencias para tener una  asidua practica diaria sin importar si has sido lanzado a un océano infestado de tiburones”

1.- Se gentil contigo mismo. Si piensas que has fallado y te regañas a ti mismo por fallar un día a la semana. La meditación se convertirá en una excusa para maltratarte a ti mismo. Mira. El entrenamiento en la meditación es como nadar contra corriente, es factible, pero requiere algo de esfuerzo. Perdónate, con todo, persiste en ello.

2.- Deja que se convierta en un hábito. Trata de hacerlo a la misma hora en el mismo lugar todos los días.  La forma de cultivar un habito realmente esta en hacerlo, Cuanto mas consistente seas, mas fácil será trazar los nuevos surcos en tu cerebro.

3.- Repasa tu día y toma un momento que tenga sentido, para hacerlo. Si no eres una persona matutina que no puede mirarse al espejo sin haber tomado su café, espera mas tarde en el día. Si quedas exhausto por las noche, inténtalo en por las mañanas.

4.- Disponte a ser flexible. Si pierdes tu sesión de la mañana, se creativo. Toma una caminata atenta y silenciosa durante el trabajo; siéntate a meditar antes de ir a dormir.  No tires la toalla  apenas tu rutina diaria se vea truncada.

5.- Da prioridades.  Necesitas, de alguna manera, meter en tu cerebro que la meditación es muy importante tan importante como cepillarte los dientes, bañarse. Comer, encontrarse con los amigos, lo que sea. Pienso que es  sorprendente cuanto tiempo nos tomamos par responder un e-mail pero que tan poco llamativo es tomar un poco de tiempo para sentarse diariamente. Hmmmm.

6.-  Fija tu atención. ¿Pregúntate mientras te sientas, porque estoy meditando hoy? Vea lo que surge. Entonces pregúntate, ¿cuales son mis razones mas profundas para practicar? Vuelve a estas motivaciones cuando sientas resistencia. Tener una mente liberada cuesta trabajo y necesita recordatorios.

7.- Escoje una cantidad de tiempo factible. No te esfuerces por una hora al menos que te parezca fácil.  De veinte minutos a media hora pueden funcionar bien. Más allá de eso, solamente si te parece cómodo y se ajusta a tu horario. Incluso cinco minutos pueden activar esos vías neuronales, persevera. Y obtendrás la formación de un nuevo surco en tu cerebro.


8.- Si todo esto falla, condúcete con dulzura a tu colchón de meditación y toma tres respiraciones.

9.- Algunas veces, sentarse se vuelve realmente imposible. Entonces use el tiempo asignado a la meditación para algún  otro tipo de práctica espiritual de soporte: como leer un libro de dharma, escuchar una grabación, escribir en tu diario.

10.- Si por alguna razón lo estropeas. Se gentil contigo mismo. Siempre digo esto, pero lo diré de nuevo, es la clave para desarrollar una práctica regular.


Martes por la mañana 5AM, el sonido de la campana….  ¡ Campana, alarma, meditación ! ….. Si, saltas de la cama, completamente fresco, listo para iniciar el día. Te lanzas sobre tu colchón de meditación, pero ……. espera, primero lo primero, 50 sentadillas,  tienes que mantener el abdomen fuerte para tu maratónica sesión de dos horas de meditación. El gato se estira y dulcemente se coloca a tu lado, rechaza todas las ofertas de alimento. Te sientas, ojos cerrados, entras en Samadhi al instante. Profundo silencio.  Dos horas de completa felicidad, más tarde te sorprende por el sonido de una campana. Un ojo escudriña, oh no, son las 7am, volteas violentamente estiras el brazo para apagar el despertado. "Voy a meditar hoy, voy a meditar hoy, lo haré," lo prometes mientras flotas suavemente de nuevo hacia tu sueño.


Diana Winston es directora de Mindfulness Education at UCLA’s Mindful Awareness Research Center (MARC). Es autora de Wide Awake: A Buddhist Guide for Teens (Completamente despierto, una guía budista para adolescentes), formada como monja budista  y maestra  en el centro de meditación  Spirit Rock Meditation Center. Hace su práctica diaria, pero a veces falta un día o dos,  eyyy ….  eso es aceptable. 

via: shambhalasun

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