17 dic. 2014

El hogar es el camino

palabras de Thich Nhat Hanh durante la navidad del 2012

  
La Navidad es un tiempo para la familia, es cuando los miembros de la familia regresan a su hogar. Estemos donde estemos, tratamos de encontrar un camino a casa para estar con nuestros seres queridos. Es como las vacaciones Tết en la cultura vietnamita. Decoramos nuestra casa y buscamos la manera de hacer de nuestro hogar un sitio cálido y acogedor. Todos anhelamos tener un hogar cálido y amoroso; donde nos sentimos que no ya necesitamos ir a ningún lado, o hacer o perseguir algo más. Es lo que podemos llamar nuestro ‘verdadero hogar'. Todos tenemos este anhelo, este profundo deseo de estar en nuestro verdadero hogar.

Buscando nuestro hogar

Jesús, tan pronto como nació, tuvo que huir, se convirtió en un refugiado, un fugitivo sin hogar. Cuando creció y se convirtió en un hombre joven, fue lo mismo; seguía siendo un hombre errante sin un hogar real a donde volver. En uno de sus discursos, en forma de protesta dice que incluso las aves tienen nidos a donde volver o los conejos y ardillas tienen sus madrigueras; Pero el hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza, no tiene un lugar al cual llamar casa.
Siddhartha (el buda histórico), como adulto, se encontró en una situación similar. Nació en una familia real que era rico y privilegiado. Podría tener lo que él deseara. Tenía una bella esposa y un buen hijo. Tenía un futuro brillante por delante; estaba destinado a ser rey y gobernante de un gran imperio. Pero aun así, no se sentía cómodo incluso con todo lo que poseía. No se sentía en casa. No estaba en paz. Por lo tanto, un día, decidió dejar a su familia e ir en busca de su verdadero hogar, en busca de paz interior.
Tanto Jesús como Siddhartha estaban buscando su verdadero hogar. Querían encontrar una cálida morada donde no tuvieran que buscar algo más y donde se sentirían verdaderamente en casa y en paz. Los occidentales tienen un refrán, "No hay lugar como el hogar" que expresa el sentimiento de que no hay nada como volver a casa después de estar ausente. Sin embargo, aun así, algunos de nosotros no  nos sentimos como en casa, no sentimos que tenemos un hogar al que volver, incluso en el seno familiar. Esto es debido a que en nuestras familias, no hay suficiente calidez, no hay suficiente amor, serenidad, paz o felicidad.

Nuestro verdadero hogar

Al final, Jesús encontró su verdadero hogar en su corazón. Él encontró la luz en su corazón. Él enseñó a sus discípulos que también ellos tienen su propia luz y enseñó a sacar esa luz para que los demás la vieran. Siddhartha enseñó que el propio verdadero hogar puede encontrarse en el momento presente. Él desarrolló prácticas para sus discípulos para que también pudieran encontrar su verdadero hogar. Él enseñó que cada uno de nosotros tiene una isla dentro de si mismo que es positiva y segura. Y que siempre está ahí para nosotros. No tenemos que tomar el avión o el autobús o el tren para ir allí, pero con nuestra respiración consciente y pasos conscientes, podemos estar allí ahora mismo.
Nuestra isla interior es nuestro verdadero refugio. Si sabemos cómo regresar a esta isla, podemos estar en contacto con nuestra herencia y antepasados espirituales, con las maravillas de la vida y con nosotros mismos. En la isla de nuestro verdadero yo, podemos encontrar paz y plenitud.

Hogar en el momento presente.

Así que en esta Navidad, si compras y llevas a casa un árbol de Navidad para adornar, recuerda que tú 'verdadero hogar' no se encuentra fuera de ti, sino que está en tu propio corazón. No necesitamos traer a casa algo para hacernos sentir satisfechos. Todo lo que necesitamos está en nuestro corazón. No necesitamos practicar durante muchos años o viajar muy lejos para llegar a nuestro verdadero hogar. Si sabemos cómo generar la energía de atención y concentración, entonces con cada respiración, con cada paso, llegamos a nuestro verdadero hogar. Nuestro verdadero hogar no es un lugar muy lejos de nosotros en espacio y tiempo. No es algo que podemos comprar. Nuestro verdadero hogar está presente justo aquí y ahora; siempre y cuando sepamos cómo volver y estar verdaderamente presentes en él.
Permitámonos disfrutar nuestra práctica de volver a casa esta temporada. Permitámonos  realmente estar en casa, y así convertirnos en un refugio para nuestros seres queridos y para a todos nuestros amigos.
Con confianza y amor
Thầy

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