15 oct. 2016

El parinirvana


por: Don César Flores Ch.*


Hace pocos meses falleció Eduardo Galeano, un valiente escritor y periodista uruguayo que, como les ha pasado a tantos críticos del Imperio, pasó buena parte de su vida exiliado.

La nota distintiva de su trabajo literario es la concisión. Quiero decir con esto que poseía ese don del que pocos escritores pueden hacer gala: el de expresar en pocos párrafos ─salpicados de retruécanos y paradojas─ los rasgos nodales del tema que desarrolla.

En este escrito, transcribo un retrato del Buda que publicó en su libro "Espejos" (2008, Siglo XXI Editores). Lo intituló… La divinidad sonriente

" Sus imágenes lo muestran sonriendo, serenamente irónico, como burlándose de las paradojas que signaron su vida y su después.
El Buda no creyó en dioses, ni se creyó Dios; pero sus devotos lo han divinizado.
El Buda no creyó en milagros, ni los practicó; pero sus devotos le atribuyen poderes milagreros.
El Buda no creyó en ninguna religión, ni fundó ninguna; pero el paso del tiempo convirtió al budismo en una de las religiones más numerosas del mundo.
El Buda nació a orillas del río Ganges; pero los budistas no suman ni el uno por ciento de la población de la India.
El Buda predicó el ascetismo, el renunciamiento a la pasión y la negación del deseo; pero murió de un atracón de carne de cerdo."





Y ya que hablamos de la muerte del Buda ─Parinirvana, le llaman al evento los enterados─ no está por demás hacer algunas precisiones:

A 2,600 años del evento, claro está, no es fácil aproximarse con éxito a lo que en realidad fueron las causas de su deceso. Es más: su nacimiento, su vida en palacio, su incansable búsqueda y el descubrimiento final que hizo, sin contar los 40 años de un itinerante ejercicio docente en el que enseñaba lo que había encontrado, son parte de lo que esta tradición espiritual, sin cortapisas, ha llamado el mito fundacional.

El empleo del vocablo mito, deja bastante clara la idea de que la mayoría de las tradiciones espirituales se forman a partir de relatos exagerados que dan cuenta de hechos sorprendentemente inusuales que acontecen durante la gestación, el nacimiento, la infancia y la juventud de su fundador. Afortunadamente, el valor de las doctrinas que se construyen en torno de la vida y de la obra de sus fundadores, es lo que las hace trascendentes.

Volviendo al tema del óbito del Buda, termino diciendo, que la mayoría de los textos, o de los autores que abordan este asunto, coinciden en que su muerte se debió a una intoxicación alimenticia. Algunos dicen que se debió a la ingestión de ciertos hongos en estado de descomposición, parecidos a los que se utilizan para alimentar a los cerdos; otros, que ingirió carne de jabalí y, aunque practicaba el vegetarianismo, por no ser descortés con el oferente, no quiso desairarlo.

Por otra parte, considerando el tipo de persona que era y el valor de la enseñanza que dejó para la posteridad, si fuera cierta esta información, no deja de parecernos una forma bastante extraña y desafortunada de abandonar el mundo.

Cuenta la tradición que, cuando este envenenamiento acabó con su vida, frisaba los 80 años. También se dice que murió recostado, soportando estoicamente las dolorosas acometidas de la intoxicación y rodeado de sus discípulos, de quienes se despidió diciéndoles: "La decadencia es inherente a todo lo condicionado".

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* Don. Cesar Flores, es un distinguido maestro de Lengua española, fue catedrático de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Apreciado miembro de Casa Tibet Mexico sede Monterrey.

8 oct. 2016

La forma(s) correcta(s) de hacer Introspección.

Por;  Drake Baer  Science forUS


Como tantas cosas buenas y atemporales, conocerse a uno mismo ha sido cooptado por los líderes del pensamiento New Age  y del feel-good, como superficiales, eslogans de campaña. Sin embargo, conocerse a sí mismo, y valorarse  sigue siendo un proyecto significativo y difícil de alcanzar en la vida. Entre otros aspavientos de la modernidad , bien conocidos es por ti, que tenemos menos espacio para la contemplación que (tal vez) nunca: Están los amigos que hay que ver, la familia que cuidar, trabajo por hacer, cuentas por pagar,  trenes que abordar , tweets que  dar like.  Mientras que el tiempo para ti mismo no se presenta, frente  a esto, sin ningún entretenimiento en que ocuparse, la mente corre el riesgo de sufrir ansiedad en sus manifestaciones tanto positivas o negativas. Así que te es mas fácil pasar de una cita a otra, una relación a otra, sin conocer realmente qué diablos sentir y pensar acerca de las cosas de tu vida, sobre todo, uno debe aceptarlo, en las ciudades saturadas de estímulos como Nueva York.

Mientras que es fácil  abandonar la introspección, la fascinante ciencia dice que esta es de suma importancia para la vida. 
El neuro-científico Antonio Damasio, cuyos hallazgos acerca de cómo la emoción da forma a la toma de decisiones gira en la centenaria insistencia de que la fría lógica es el modo óptimo de navegar por la vida, ha dicho que aquello a lo que nos referimos como visión es realmente la acumulación de haber  intimado con aquello que ya sabes. "Lo que construimos como la sabiduría a través del tiempo es en realidad el resultado de cultivar aquel conocimiento de cómo se comportaron nuestras emociones y lo que hemos aprendido de ellas", explica.

La introspección, sin embargo, toma formas saludables y no saludables. Psicólogos dividen la introspección, que mira con fijeza en el interior de uno mismo, en dos variedades principales. Hay auto-reflexión, que tiene una "valencia positiva," psico-charla  de "se siente bien", y la rumia (1), que tiene una "valencia negativa." No sólo se siente mal,  puede iniciar una espiral  de la que puede ser difícil salir. A diferencia de la preocupación, que tiene que ver con el futuro, la rumia se centra en malos sentimientos o experiencias del pasado. Todd Farchione , profesor asistente en el Centro de la Universidad de Boston para la ansiedad y otros desórdenes, le dice a Science of Us, que el auto-examen puede ser valioso, ya que ayuda a la comprensión de sí mismo e impulsa hacia el crecimiento como individuo. Pero las cosas se descarrilan cuando empieza la interpretación y reinterpretación del estado emocional. Si empieza a sentirse mal por sentirse mal, eso es la rumia. "Lo ideal es acercarse a la experiencia de una manera más abierta, supongo, compasiva," dice Farchione. "No es que la sensación sea buena o mala, sino simplemente '¿Qué estoy sintiendo?"  "Desde un punto de vista más complaciente, puedes entonces,  desentrañar los diversos ingredientes de tu estado interior. Y a partir de ahí, puedes decidir cómo responder.

Al igual que cualquier otra cosa, la reflexión puede ir demasiado lejos. La reflexión comienza a trabajar en contra de ti mismo cuando te impide tomar acción, Farchione dice, y esto es precisamente lo que puede suceder en la depresión. "Hay una tendencia a que la persona cavile sobre cómo la depresión está interfiriendo con su vida, por lo que se preocupa por el estado depresivo que está experimentando, que por supuesto crea más problemas - esta idea de: 'no puedo funcionar hasta que esta depresión se termine, ' ", dice. Reflexionar sobre la depresión conduce a una mayor depresión, y pronto empezará a eludirla o esquivarla. Ahí es donde la "aceptación" que es parte de la  Terapia de Aceptación y Compromiso , una intervención que ha sido muy exitosa en el tratamiento de la ansiedad y la depresión y  la hace más manejable para la gente, dándole la posibilidad de entrar en juego. Hay que aceptar que se siente deprimido, y  desde allí se puede mover hacia adelante. Farchione lo expresa en forma de pregunta: "¿Puedo, con los sentimientos que tengo, comprometerme con las cosas que son importantes en mi vida? ¿Todavía puedo salir con mis amigos y hacer las cosas que tengo que hacer? ", Dice. “Si estoy rumiando en ello,  puedo con facilidad quedar atrapado en ese proceso".

Aquí es donde agregar estructura  puede ayudar. Con más de 40 años de investigación, el psicólogo de la Universidad de Texas James Pennebaker ha encontrado que tomar 20 minutos al día para escribir expresivamente sobre los recuerdos dolorosos o luchas actuales tiene efectos increíblemente poderosos, desde mejorar la función inmune y reducir la presión arterial hasta ayudar a los trabajadores despedidos a encontrar trabajo más rápido , precisamente porque, como Susan David lo dijo en Science of Us, se les ayudó a pasar de estar  inmovilizados a movibles. "Sólo meses después de las sesiones de composición de carga emocional, los hombres que habían profundizado en la forma en que realmente se sentían tuvieron tres veces más probabilidades de volver a emplearse en comparación con aquellos que no lo había hecho", escribe. "No sólo la escritura ayuda a que los hombres procesen sus experiencias, lo que les ayudó a salir de su inercia de abatimiento  y en una acción significativa


Al igual que con la escritura, una tecnología ancestral  que  permite que el inconsciente se convierta en un fructífero consciente es la Meditación. "La gente piensa que la meditación se trata de sofocar los pensamientos, pero en el Budismo Tibetano, la contemplación  se considera como una práctica de Pensamiento Dirigido, una forma de pensar con mayor apertura y mayor atención", lo explica Ethan Nichtern, un maestro de alto nivel en  Budismo Shambhala  y autor de El camino a casa: Una Exploración contemporáneo del camino budista . En tu práctica de meditación regular, el lugar en la que recolectas (y vuelves a recolectar) tu atención es tu respiración y las sensaciones que la rodean. Pero en la práctica de la contemplación - digamos por 20 o 30 minutos - el objeto de la meditación es una palabra o una frase. "Digamos que estás pensando en hacer un cambio de profesión," dice. "Puedes pensar de una pregunta o una frase que sea lo suficientemente corta para ser un ancla de su atención." Debe ser suficiente uní-puntual como para que su atención vuelva a ser suavemente colocada  cuando inevitablemente se aleje - un campamento bien iluminado al cual se pueda volver después de vagar por el bosque de su psique por un tiempo.  Es bueno algo simple como: ¿Qué debo hacer? ¿Qué quiero hacer? "No lo uses como  un mantra, dejas que  surja y cree espacio, para ver qué sale", dice Nichtern. "Tal vez surja un pensamiento de miedo sobre el cambio de profesión. Una imagen, un recuerdo, tal vez no. En lugar de tratar de concretarlo en una respuesta, busca como se siente y las revelaciones que surgen en torno a la  pregunta”.
Para Nichtern, la gran diferencia entre la contemplación - una forma estructurada de reflexión - y la rumia, es que, cuando se está contemplando, tu conciencia y la atención están a cargo, pero cuando estás perseverando (2), tu mente deambula como un elefante en una tienda china. Debido a que estas valencias no son puramente abstractas; como la palabra sentimiento en sí atestigua, las emociones son sensoriales. Con la rumiacion, hay una estanqueidad, tal vez en su cuello, tal vez en las caderas, y  al igual que en el yoga  esta se relaja con la reflexión. "Todos estos rasgos se sienten de cierta manera", dice, "esta es la mejor manera de saber si te estás volviendo loco." Esta es una de los sutiles beneficios  de cultivar una práctica de la atención: los meditadores experimentados han mejorado la propiocepción, o conocimiento corporal, incluso más que los bailarines entrenados, de acuerdo con un estudio de 2010 . Para Nichtern, todo esto es indicativo de uno de los postulados fundamentales que subyacen en el pensamiento budista: que tu mente es esencialmente buena, y si te tomas el tiempo para su cultivo, esta florecerá.

(1) rumiacion mental, es la reflexión repetitiva, obsesiva o anormal sobre una idea, deliberación, o sobre una elección. Interfiere con la capacidad de la persona para enfocarse en la solución del problema.
(2) En Psicología y psiquiatría, Perseveración es la repetición de una respuesta particular como una palabra, frase o gesto, a pesar de la ausencia o cese de un estímulo, generalmente causado por lesiones cerebrales o de otro trastorno orgánico.  

Fuente; Science forUS 
traducido por: Vele 

6 oct. 2016

El Regalo


En una ocasión el Buda caminaba en el campo y pasó cerca de un agricultor … el agricultor le dijo:

- Hey! Perezoso monje que andas todos los días tranquilamente deambulando. Tu esperas que te alimentemos, que te ofrendamos comida, pero si deseas comer ven aquí y trabaja la tierra conmigo.

el Buda se dirigió hacia el con las siguientes palabras:

-Si tu ofrendas un regalo y esa persona no acepta el regalo. ¿ A quien le pertenece el regalo ?

- Por supuesto, a quien le dio el regalo.

  - Bueno. Pues Yo no acepto el regalo de tus palabras que insultan.